NUEVO MIEMBRO HONORARIO DE LA ACADEMIA CHILENA DE MEDICINA

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En sesión pública y solemne, el 30 de mayo, se realizó la incorporación del Dr. Joaquín Montero Labbé quien presentó su conferencia La Medicina Familiar. El acto fue encabezado por el directorio de la Academia y el discurso de recepción estuvo a cargo de del Dr. Vicente Valdivieso, Miembro de Número de la corporación.


Para mí es un honor formar parte de este selecto grupo médico. Hace diez años me llegó una carta para presentar mi curriculum para eventualmente ser reconocido por esta academia. Yo estaba en un proceso de cambio, era jefe de medicina interna, pero lo dejé para emprender un nuevo camino en medicina familiar y atención primaria”. Con estas palabras el doctor Montero inició su primera conferencia en la Academia Chilena de Medicina. Frente a sus familiares, amigos y colegas relató su historia como médico internista y el recorrido que realizó en su vida profesional y personal hasta convertirse en uno de los gestores de la medicina familiar en nuestro país, creando un programa de posgrado, lo que dio paso al departamento de Medicina Familiar en la Universidad Católica de Chile, PUC.
El doctor Montero es médico-cirujano de la Pontificia Universidad Católica de Chile en la que también se especializó en medicina interna y medicina familiar de adultos. Es Master en Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte, Chaper Hill, Estados Unidos.
Es en la PUC, donde gracias al trabajo dirigido por el doctor Montero, se creó el primer programa en Medicina Familiar. En su conferencia resaltó las diferencias entre la medicina general y la familiar, en esta última el médico deriva mucho menos y tiene una mayor resolutividad.
Fue el doctor Vicente Valdivieso el encargado de relatar su historia profesional, recordando cuando Joaquín Montero concluyó en 1972 su programa de formación en Medicina Interna, especialidad de la cual terminó intensamente enamorado, sobre todo del proceso del razonamiento diagnóstico. Sin embargo, ello contrastaba con las grandes limitaciones de la Medicina Interna de esa época en materia de prevención y de eficacia terapéutica.
El doctor Valdivieso destacó el impacto de los Centros ANCORA sobre la población beneficiada, alrededor de 75.000 personas inscritas, lo que se ha traducido en mayor eficacia clínica, satisfacción de los usuarios y una gestión económica muy superior a la observada habitualmente en los CESFAM del sistema público de salud.
Estas favorables diferencias, demostradas en publicaciones de indudable calidad, han sido percibidas no sólo por los pacientes, sino también por la comunidad a la que pertenecen, por las autoridades municipales y más llamativo aún, por el propio Ministerio de Salud, que ha aumentado los cupos y los sueldos de los residentes y de los egresados de los programas universitarios de Medicina Familiar”, destacó Valdivieso.

Esta repercusión social no pasó inadvertida para las autoridades de la Universidad Católica de Chile, que el año 2013 había creado el Premio Abdón Cifuentes para honrar la figura de uno de los principales fundadores de la Universidad. Fue Joaquín Montero el primer ganador de este premio, instituido para reconocer a un profesor que a través de su labor académica haya logrado un impacto positivo y directo en la sociedad, transformándose en un aporte al país y al desarrollo de sus políticas públicas.

Conservar nuestra Fe y el sentido cristiano de la vida, que nos ayudan a enfrentar y resolver las inevitables dificultades. El desarrollar nuestros proyectos con la confianza puesta en Dios, que hace posible construir lo que parecía una quimera. Porque si nos impulsan la Fe, la Esperanza y el Sentido del bien común, seremos capaces de mover montañas. Son las lecciones que Joaquín nos ha enseñado diariamente y a quien tengo el honor de recibir en el seno de la Academia Chilena de Medicina”, finalizó el Dr. Valdivieso.